El origen del Chile surgió hace casi 17 millones de años

origen del chile

Los podemos encontrar de mil formas, colores, tamaños e intensidades, pero todos los chiles, ajíes, guindillas y pimientos surgieron de una especie madre que luego se dividió en 3 tipos más y después en muchas más familias. Hoy conocemos el origen del chile y los casi 17 millones de años que nos separan de aquella primera especie.

Todos proceden del género Capsicum originario de América, el cual solo tiene un ancestro

Recientes estudios genéticos han confirmado que todos los chiles que conocemos de la Escala Scoville proceden del mismo sitio, de un padre con casi 17 millones de años. 

Su origen es reciente dentro de la familia Solanaceae, a la que también pertenecen la papa y el tomate”, explica Mauro Gabriele, autor de varios estudios genéticos y cromosómicos de 22 especies del género Capsicum, que le sirvieron para rendir su tesis doctoral.

Ahora, este investigador del Instituo de Biología Subtropical del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina y la Universidad Nacional de Misiones, también ha concluido que, desde aquél origen, se han creado una especie de 3 linajes diferentes dentro de la familia Capsicum:

  1. Chiles andinos con 26 cromosomas.
  2. Chiles de la costa de Brasil con 26 cromosomas.
  3. Ajíes andinos con 24 cromosomas.

5 especies cultivadas para conocer el origen del chile

El complejo Capsicum annum incluye tres: C. frutenscens, C. chinense y C. annuum, mientras que también se encuentran las Capsicum baccatum y Capsicum pubscens. Todas ellas proceden del mismo origen y el mismo grupo, el de los chiles andinos de 24 cromosomas. De ellas, las más conocidas y comercializadas son la cayena, el tabasco o el jalapeño, que más de una vez hemos hablado.

cayena

Gabriele determina que, entre las especies silvestres de estos grupos, existe potencial genético para conseguir cruzarlas con especies cultivadas como las que ya conocemos para conseguir variar el sabor, picor o color, permitiendo también desarrollar resistencia a sequías y plagas.

 “Particularmente, C. chacoense silvestre, y aquellas especies cultivadas y silvestres del complejo C. annuum y C. baccatum son capaces de cruzarse entre sí y dar descendencia fértil”, detalla Gabriele.
Con la familia C. pubescens y su especie hermana silvestre C. eximium también sucede lo mismo, se pueden cruzar. Sin embargo:

 “Sin embargo, las siete especies de ajíes silvestres del linaje de 26 cromosomas de Brasil forman un grupo fuerte por sus características cromosómicas particulares además de que hay una gran distancia temporal respecto a los ajíes andinos cultivados, lo que tal vez sea un impedimento a la hora de compartir genes de manera clásica”, agrega.

“Los chiles presentan muchos desafíos a la hora de cultivarlos. Las enfermedades y las plagas están siempre en evolución, por lo que se deben encontrar nuevos genes de resistencia. Además, con el cambio climático, los chiles deberán ser cultivados con adaptaciones a este nuevo clima”, explica el estadounidense Paul Bosland, investigador de la Universidad Estatal de Nuevo México experto en chiles.  “El conocimiento de los cromosomas individuales de cada especie ayudará al estudio del movimiento de genes y la hibridación entre las diferentes especies, incluidas las silvestres”, agrega.

 También existen variedades de chiles que no han desarrollado picor, muchas ya las conocemos y empleamos

Aunque el picor es la característica más deseada por los amantes de los chiles y ajíes, también podemos encontrar algunas variedades que no lo han desarrollado, como puede ser el chile dulce o el pimiento morrón.

“El picor del chile es causado por los alcaloides conocidos como capsaicinoides. Fueron desarrollados para evitar que los mamíferos coman los frutos y destruyan así las semillas en su tracto digestivo”, explica Bosland.

Si bien Gabriele no se decantó por la línea de investigar el picor, sí determinó que la especie C. rhomboideum es capaz de proporcionar frutos sin picor, con cromosomas muy diferentes al resto, además de contar con un genoma que es tres veces más pequeño.

“Este ají no picante se separó tempranamente del resto de los ajíes, hace 15,6 millones de años, muy cercano a la aparición del género. Como el resto de los ajíes presentan todos frutos picantes y comparten el último ancestro en común hace 13,8 millones de años, ese sería el tiempo de aparición de el picor en los ajíes”, dice.

Uno de los primeros cultivos domesticados en América

Según Bosland, en lo referente a conocer el origen del chile, éstos podrían haber sido uno de los primeros cultivos domesticados del continente, hace más de 10.000 años. El maíz y el chile se contemplaban como un complejo alimenticio que se cultivaba a la par. El origen del chile se ha tornado muy interesante de desgranar e investigar, pues contiene mucha más información y tradición de la que se pensaba.

el chile y su origen

Cada una de las 5 familias se fue cultivando de forma independiente también en muchas zonas de América, por ejemplo, se ha calculado que fue en México donde la Capsicum annuum fue domesticada por primera vez en lo que se refiere a su cultivo. En el estudio publicado en 2014 de Proceedings of the National Academy of Sciences podemos comprobarlo.

Por otra parte, la C. frutenscens comenzó a domesticarse en Centroamérica, la C. chinense en el Amazonas brasileño, la C. pubescens en Bolivia y la C. baccatum en Perú. Incluso fue en este último país donde se encontraron sus restos ya en Caral, la civilización que, a día de hoy, se la denomina como la más antigua de América.