El picante es adictivo; ¿Por qué nos gusta tanto?

el picante es adictivo

¿Por qué nos gusta comer tanto picante? Sudamos, notamos que la lengua se agujerea y, sin embargo, seguimos queriendo degustar el sabor de ese plato o chile. El picante es adictivo, ¿Lo sabías? Pues culpa de ello la tiene la capsaicina y su efecto sobre nuestro cuerpo, pero no nos adelantemos, vamos paso a paso.

¿Qué le sucede al cuerpo al comer picante?

Las salsas mexicanas, los chiles e incluso cualquier otro plato derivado del picante, nos provocan en el cuerpo sensaciones “incómodas” que bien se ven superadas por el gusto que provoca saborear cada variedad. El cuerpo, aunque no lo creas, reacciona ante tales estímulos.

La lengua es una de las primeras en darse cuenta que hay algo que está haciendo que se altere su sentido del gusto y el tacto. Ella no lo sabe pero, la capsaicina, el compuesto químico que posee cada chile es el culpable. Los receptores de nuestra boca y lengua se estimulan y activan, provocando incluso a veces dolor.

Obviamente, a más picor, más dolor. Los amantes de los retos siempre miran hacia arriba de la Escala Scoville, cuanto más alto esté el chile en la tabla, mayor “dolor”, o placer.

Picante y dolor; una combinación que provoca placer

Ironías de la vida, ¿Verdad? La sensación de comer algo que nos gusta y, que a su vez provoca dolor y/o picor, hace que nuestro cerebro lo interprete como algo a lo que podríamos desarrollar cierta adicción.

No nos extraña ver estas reacciones en otros ámbitos, ¿Por qué íbamos a hacerlo comiendo chiles? El picante es adictivo y cuanto antes lo asumamos, más podremos seguir disfrutándolo.

Además, hablamos de un hábito que, llevado siempre con moderación, permite que nuestra salud se beneficie de determinadas ventajas que aporta comer chiles y derivados.

Una relación amor-odio

Somos de las pocas especies que toleran el picante y además disfrutan con ella. Un ave podría decidirse a mordisquear un trozo de chile y su reacción no tendría nada que ver con la nuestra. Pues no poseen los receptores TRPV1, encargados de avisar al cerebro que nuestra boca arde.

chiles picantes

En países como México, comer chiles y salsas forma parte de la cultura nacional, habiendo sabido exportar esta idea de una forma sorprendentemente efectiva a muchos otros países y culturas.

El picante con moderación puede llegar a ser beneficioso para la salud

Por si no lo sabías, el picante posee una serie de propiedades que bien ayudan a contribuir el buen funcionamiento de nuestro organismo e incluso prevenirlo de diferentes dolencias. ¡Sí, además de adicción ahora son saludables!

Efectivamente, aunque muchos consideran al picante como una simple excusa para tapar el sabor de los alimentos que no nos gustan o deseamos disimular, la sensación de picor y ardor en la lengua que se genera habiendo comido un buen chile, es un placer, digan lo que digan.

Por lo tanto, el picante es adictivo y si todavía tienes dudas, pregúntale a una buena parte de mexicanos y propón quitarles sus salsas de chiles y recetas. Eso sí, yo de ti tendría asegurada una vía de escape rápida para evitar los efectos de la represalia.