Salsa Sriracha; picante, suave, casera y deliciosa. Lo tiene todo

Salsa Sriracha casera

Excitación, subida del calor, ardor en los labios e incluso lagrimeo por la pungencia del chile, guindilla o ají, depende de cómo lo llamemos según nuestro país. La salsa Sriracha es una de esas recetas de salsas picantes que deberíamos tener siempre a mano para sorprender a nuestras visitas. ¡Y hoy toca aprender de ella!

La salsa Sriracha; Qué tiene y por qué enamora tanto

Lo admito, su toque dulce me tiene enamorado. Hay alimentos y recetas en los que el choque de dulce/salado, amargo/dulce, etc son la esencia en sí. A mí personalmente, me encanta el que proporciona esta salsa.

Proviene del sureste de Asia y es muy conocida y empleada en Tailandia, algo que ha propiciado su posterior expansión a países como México, Estados Unidos, Argentina o España. Su nombre procede de la ciudad homónima en la playa Si Racha.

Básicamente, hablamos de chile rojo, azúcar, vinagre, sal y ajo. Aunque miles de versiones posteriores han ido añadiendo o suprimiendo ingredientes según conviniera el paladar.

La leyenda del origen de esta super salsa tailandesa

Hay varias versiones sobre su origen. Se dice que fueron los trabajadores de un aserradero en Si Racha quienes acudieron a un comercio a comprar vinagre, chiles, azúcar y sal para fabricar su salsa casera en un mortero que tenían y así proceder a su tradicional almuerzo.

La propietaria de la tienda se quedó con la idea y decidió poner esta receta en la mesa de su casa. Se ve que gustó tanto que ella misma la fabricó y vendió, hasta que otro cliente decidió comprarla en grandes cantidades para venderla también.

Así es como de la nada, surge una leyenda. La salsa comenzó a exportarse y no pasó mucho tiempo hasta que ya era conocida en Estados Unidos, incluso en España es empleada y querida por los amantes del picante.

Lo bueno de las salsas picantes caseras es que las personalizamos y agrandamos su leyenda

Es una obviedad, pero realmente interesante. La salsa Sriracha se caracteriza por su toque dulce y, en teoría, un picor no excesivo. Aun así, podremos añadir a nuestra receta tomate frito para incluso rebajar aún más su potencia.

Algo que viene genial para añadirla a pizzas, sandwiches o cualquier otra merienda que vayamos a preparar. Si la guardas en frascos herméticos podrás consumirla siempre que quieras, mientras que de cualquier otra forma tendrás poco más de una semana para acabarla.

Mi sugerencia: salsa Sriracha rebajada con salsa de tomate y unos garbanzos guisados. ¡Brutal!

Ingredientes:

  • Chile rojo o guindilla. Cantidad: Empieza por poner unas 3 piezas pequeñas y ve incrementando según la resistencia de tu paladar.
  • 4 Dientes de ajo pelados.
  • 90ml de vinagre de arroz.
  • 1 cucharadita de salsa de pescado thai. (opcional y recomendable)
  • 1 cucharada de tomate si quieres rebajar el picor.
  • 30gr azúcar moreno.

Como puedes ver, apenas necesitamos ingredientes, y los que precisas son fácilmente asequibles en cualquier mercado o supermercado de nuestra ciudad.

Cómo preparar la salsa Sriracha de forma casera

Hablamos de una receta realmente sencilla y rápida, ideal para acompañar con unos nachos o patatas fritas en nuestra próxima comida del día siguiente.

Ahora bien, no necesitamos más de 20 minutos para prepararla, sin embargo, recuerda seguir todos los pasos al menos la primera vez, ya que de esta forma podrás valorar el resultado y después ya aplicarle tus toques personalizados y así hacerla a tu gusto real.

  1. Destripe de las guindillas: Abre los chiles y elimina todas las venas y pepitas centrales. Así la salsa ya de por sí rebajará su pungencia.
  2. En un tarro, ponemos los chiles ya limpios, los ajos y el vinagre, dejándolo reposar durante toda la noche para que fermente un poco. Si tienes la salsa de pescado, aquí también la deberías poner. Y cerramos tarro y a dormir.
  3. A triturar. Nada más despertarnos, nos vamos a la trituradora/batidora y ponemos la mezcla del tarro, añadiendo el azúcar y dejamos que se haga la magia hasta que salga una papilla.
  4. Hervimos. Pasamos la papilla a un cazo y hervimos a fuego lento unos 7 minutos, dejando enfriar después a temperatura ambiente.
  5. Re-trituramos. Estando ya fría, le pasamos otra vez las cuchillas de la trituradora y ya la tendremos lista.

Salsa Sriracha

Fácil, sencilla y para toda la familia. La salsa Sriracha tiene la ventaja de poderse personalizar y acompañar con cualquier alimento que tengamos en la cocina, por eso es tan famosa y repetida en multitud de cartas de restaurantes.

¿Con qué puedo acompañar mi salsa Sriracha casera?

Además de mis garbanzos recomendados anteriormente, esta salsa va perfecta incluso en pizzas o sandwiches, por eso es tan llamativa y adaptable.

También puedes incorporarla a esta fácil y rápida receta: Langostinos con salsa Sriracha picante.

La posibilidad de añadirle salsa de tomate para rebajarla hace que su suavidad permita incluirse en cualquier plato que nos imaginemos.